Poliicial
Pepe corriendo llegó hasta la casa desocupada que junto a otros chicos habían ocupado para que haga de acuantadero y felicito de las cosas que robaban.
Junto a cachito le habían sacado el arma reglamentaria a un policía que acalorado, se sacó el abrigo y lo dejó sobre un auto.
Fue por detrás y le sacó la pistola que asomaba por la cintura.
Al llegar a la casa, ya seguro, al llegar su amigo se reían de lo que habían hecho.
_casi se les en sima el tipo. Jajaja._ Pepe decía mientras armaba una línea de coca en la improvisada Meza.
_ por favor no me mates_ cacho imitaba su vos.
- nos habría dado los calzoncillos._ le dió un nariz aso al blanco polvo.
- lo que no entiendo es por qué le disparate.
- odio a los policías.
- no nos vio nadie, estaba oscuro.
- esa zona me encanta por eso.
- vos tenés unos reflejos, cacho.
- lo ví y me dije, porque no?
Una cámara de seguridad había filmado todo. Mandaron una ambulancia a recoger a Rogelio.
En el hospital le salvaron la vida. La bala solo rozó su cabeza.
- hola comisario- dijo al abrir sus ojos.
Un hombre panzón y con bigotes, estaba junto a su cama.
- veo que está bien.
- gracias a Dios si.
- a esos pibes chorros los buscábamos, ahora están en la cárcel.
- que hijos de puta, mes rogué que no disparen. Se cagaban de risa.- una lágrima rodó por su mejilla.
- no te preocupes, ya pasó.
De esta manera se vive en Buenos Aires hoy. Generalmente a los vecinos que son asaltados a diartno logran salvar su vida y por no ser policías nadie hace nada y no importa tanto como para salir en un diarioa
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