Almacén de barrio

Almacén Don Manuel Aún hoy recuerdo el olor de ese establecimiento. Allí casi todo se vendía suelto. Hoy no existen lugares así. Ahora están los supermercados, hipermercados o mini mercados. El dueño del lugar no hace más que cobrar. En cambio antes, Don Manuel, el almacenero, cada vez que iba me regalaba una galletita. Eso también se vendía suelto y yo era una niña. La mujer de Don Manuel me llamaba la atención. Siempre hacia todo como en cámara lenta. Parecía que hasta hablar le costaba. Mí mamá me decía que la señora tenía cáncer cerebral. No sabía lo que era eso, antes no había internet, ni Wikipedia, si no te decían los adultos, te quedaba la duda. Un día fuí a la casa de un hombre ciego al que mi hermano le leía la biblia para que él la copiara en Braille. El hombre era desfome y usaba silla de ruedas. Me imprecionaba muchísimo. No pensaba en su lucha diaria, no notaba el esfuerzo que hacía para que los ciegos puedan leer la palabra de Dios. Solo recuerdo la gran cabeza que poseía y el cuerpo chiquio. Me costaba mirarlo. El me dijo que amaba a los niños. De igual manera yo me mantenía lejos. Nadie te esplicaba que esa gente siente, que piensa y que había muchos en sus casas por que estaban escondidos de una sociedad que no los aceptaba. Pasaron mis cumpleaños, pasó mi niñez y adolescencia. Crecí con la idea de que cualquiera que tuviera Discapacidad era tonto. Un día fue mi puerta golpeada por un ataque de asma y atraves de esta simple enfermedad, pasé a ser parte del mundo de las personas con Discapacidad. Mi familia sigue creyendo que quien tiene algo diferente al standard de la gente no es un ser humano. Es una vergüenza y tiene que ser oculto. A pesar de encontrarme de este lado, creo que yo misma consideraba que era un estorbo. Un accidente lo puede tener cualquiera, pero no se educa para tomar como algo habitual una silla de ruedas. Cuando me veía un chico y se quedaba mirando, al principio me sentía mal y no solo los niños lo hacen, para ellos es curioso, también los adultos. Éso si, después es como que no existís y recién cuando hablas se dan cuenta que estás, y dejan de ignorarte. Ser un ser humano con diversidad física es más difícil de lo que se cree. No solo están las barreras físicas, si no también las presupocisiones de la sociedad. Ahora me arrepiento de haber sido tan ignorante. Qué Almacan Don Manuel Aún hoy recuerdo el olor de ese establecimiento. Allí casi todo se vendía suelto. Hoy no existen lugares así. Ahora están los supermercados, hipermercados o mini mercados. El dueño del lugar no hace más que cobrar. Don Manuel, el almacenero, cada vez que iba me regalaba una galletita. Eso también se vendía suelto y yo era una niña. La mujer de Don Manuel me llamaba la atención. Siempre hacia todo como en cámara lenta. Parecía que hasta hablar le costaba.Mi mamá me dijo que tenía cáncer cerebral. No sabía lo que era eso, antes no había internet, ni Wikipedia Un día fuí a la casa de un hombre ciego al que mi hermano le leía la biblia y el la copiaba en Braille. El hombre era desfome y usaba silla de ruedas. Me imprecioné muchísimo. No pensaba en su lucha diaria, no notaba el esfuerzo que hacía para que los ciegos puedan leer la palabra de Dios. Solo recuerdo su gran cabeza y cuerpo chiquito. Me costaba mirarlo. El me dijo que amaba a los niños. De igual manera yo me mantenía lejos. Nadie te esplicaba que esa gente siente, que piensa y que había muchos en sus casas por que estaban escondidos de una sociedad que no los aceptaba. Pasaron mis cumpleaños, pasó mi niñez y adolescencia. Crecí con la idea de que cualquiera que tuviera Discapacidad era tonto. Un día fue mi puerta golpeada por un ataque de asma y atraves de esta simple enfermedad, pasé a ser parte del mundo de las personas con Discapacidad. Mi familia seguía creyendo quien tiene algo diferente al standard de la gente no es un ser humano. Que es una vergüenza, que tiene que ser oculto. A pesar de encontrarme de este lado, creo que yo misma consideraba que era un estorbo. Un accidente lo puede tener cualquiera, pero no se educa para tomar como algo habitual una silla de ruedas. Cuando me veía un chico y se quedaba mirando, al principio me sentía mal y no solo los niños lo hacen, para ellos es curioso, también los adultos. Éso si, después es como que no existís y recién cuando hablas se dan cuenta que estás, y dejan de ignorarte. Ser un ser humano con diversidad física es más difícil de lo que se cree. No solo están las barreras físicas, si no también las presupocisiones de la sociedad. Ahora me arrepiento de haber sido tan ignorante. Qué pasaría si en cada colegio se les enseñara a todos que hay gente que se ve diferente, pero son iguales a nosotros? Seguramente no habría personas que creen que necesitas limosnas por que sabrían que podemos trabajar en su mayoría. Seguramente sabrían que hay muchas formas de comunicarse. Seguro que el día a día de nosotros sería distinto. si en cada colegio se les enseñara a todos que hay gente que se ve diferente, pero son iguales a nosotros? Seguramente no habría personas que creen que necesitas limosnas por que sabrían que podemos trabajar en su mayoría. Seguramente sabrían que hay muchas formas de comunicarse. Seguro que el día a día de nosotros sería distinto.

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