Adultos mayores
¿ Qué hacemos con los mayores?
12A mí me tocó desde joven vivir en geriátricos. A menudo veía como los abuelos eran olvidados ...
Es difícil habitar con alguien con Alzheimer ( por ejemplo)
Se considera lógico que los hijos crezcan y busquen su camino, si ya tienen su familia y trabaj, ni pensar en los ancianos. No queda tiempo para aquellos que lo dieron todo.
Yo me pregunto ¿no fue difícil ir al trabajo sin dormir? Porque cuando tenés un hijo con fiebre, te sale solo estar a su lado. No podés dejarlo, tampoco podes faltar a tus ocupaciones . No hay elección. No pensamos que crecerá y, ya no necesitará padres.
Cuando estas personas pierde algún sentido y ya son mayores, molestan y sus achaques impiden que la vida lleve el ritmo que hoy, la sociedad exige.
Hay un texto muy interesante:
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Envejecimiento y discapacidad
Valencia (España), 26 de mayo de 2015. Por Julio Tudela, Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia.
El incremento en la esperanza de vida de la población mundial, debida al incremento en la calidad de vida, los medios higiénico-sanitarios al alcance de cada vez más personas, y la labor de prevención que se extiende progresivamente, plantea nuevos y serios desafíos ante los que deben ofrecerse respuestas proporcionadas.
La mayor longevidad lleva asociada también un incremento en la morbilidad con respecto a otras fases de la vida. En el anciano, frecuentemente se manifiestan como pluri-patologías, que complican la situación de discapacidad y dependencia propias de la vejez.
El afrontamiento desde una perspectiva adecuada de este problema requiere de sólidos principios éticos que permitan tratar a los ancianos y discapacitados como personas en todas sus dimensiones, esto es, respetando su dignidad, proporcionando los medios humanos y materiales proporcionados a sus necesidades físicas y psicológicas y también facilitando el acompañamiento espiritual que les permita asumir la soledad, la dependencia, la propia discapacidad y el acontecimiento de la muerte desde una perspectiva de sentido, que alivie sus sufrimientos y abra su esperanza a la trascendencia."
Todos llegaremos a viejos, sí no morimos antes.
"La dignidad del anciano y el discapacitado
La sociedad posmoderna experimenta a menudo un proceso distorsionador del concepto de dignidad humana. La influencia de las tesis utilitaristas y la ética hedonista deja poco o ningún espacio para el tratamiento y atención del discapacitado o el anciano.
Con frecuencia dignidad y utilidad aparecen como conceptos íntimamente relacionados, de modo que no es concebible el primero sin el segundo. Parece que son la productividad -fundamentalmente económica- y el nivel de autonomía –aplicado en todos los sentidos- lo que ofrecería el nivel de dignidad personal que podría atribuírsele a alguien."
Antes se valoraba el conocimiento y sabiduría de los ancianos.
Veamos:
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Federación Iberoamericana de Asociaciones de Personas Adultas Mayores
Quito (Ecuador), 18 de abril de 2016. Por Anna Chaparro-BSP Asistencia. Según el Nuevo Testamento, el pueblo hebreo los consideraba un sinónimo de sabiduría.en la prehistoria acostumbraban a ocupar los lugares más altos en la jerarquía social, y eran referentes para los más jóvenes. Se desprende que en esta época, el ser viejo gozaba de una consideración de prestigio y gran poder e influencia. Se sabe que el papel de la mujer fue fundamental para la supervivencia y la continuidad de la especie, así que mientras los hombres de mayor edad gozaban de prestigio y poder, lo mismo ocurría con las mujeres de mayor edad, que poseían una gran influencia en la sociedad primitiva, por ser transmisoras de su sabiduría y experiencia. El hombre prehistórico no hubiera sobrevivido sin la mujer, y viceverza."
Se respetaban las canas cosa que ahora son una vergüenza.
Hay que ser eternamente joven y productivo
Según la universidad veneciana:
"...De igual modo, no son pocos los ancianos que, haciendo suyas estas tesis, tratan de vivir como si no lo fueran, esto es, esculpiendo su fisonomía para simular la juventud de otros tiempos, adoptando eslóganes que incitan al “dinamismo” en la vejez, promoviendo artificialmente una fertilidad y maternidad tardías, más bien anacrónicas, e incluso viéndose empujados a vivir aventuras de juventud, como una forma de fingimiento de lo que no se es.”
Sí bien no está activo justamente en esta etapa se ve el sentido de la vida sin ser consumista.
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"Puede definirse pues esta etapa como un tiempo profético para todo ser humano, que puesto frente al destino de su existencia, es interrogado acerca del sentido de su vida, de la jerarquía de sus valores y de la urgencia o no de sus reivindicaciones.
La ancianidad deja al descubierto la profundidad del ser persona, que desprovista de ataduras consumistas y obsesiones placenteras, se pregunta en su soledad sobre su destino y el sentido de su existencia."
El ser humano siempre se preguntó por el sentido de la vida mientras se esforzaba en obtener bienes materiales, es probable que en esa etapa se descubra.
Por otro lado están las patologías típicas de la tercera edad:
"El aumento de la
Las patologías vasculares, hipertensión, otros problemas cardiovasculares, anemia, dificultades en la visión, la audición, pérdida cognitiva, especialmente de la memoria, ansiedad y depresión, complicaciones relacionadas con la diabetes, la obesidad y el tabaco, configuran el marco de pluripatologías que el personal sanitario especializado deberá de afrontar en el tratamiento del anciano.
Los casos de demencia resultan crónicos y progresivos en un 30 % de los afectados, y solo un 10 % resulta reversible.
La enfermedad de Alzheimer representa una de las causas más significativas de demencia en la vejez, así como de muerte en las personas de más de 65 años de edad."
En esto quiero recalcar que difícilmente las obras sociales o el estado se preocupen por un grupo que no da ganancias .
Y continúa:
"...manifiestan distintos grados de discapacidad que los hace totalmente dependientes de un cuidador. Esto supone un cambio radical en sus vidas, que no les permitirá volver a desarrollar sus funciones habituales con normalidad."
Casi nunca pueden aceptar su nueva realidad. Que otro decida por ellos es tomado con rebeldía y violencia. Rechazan toda ayuda exterior aún sufriendo va>das que llevan a mas dependencia y teniendo grandes depreciones.
Precisan:
"acompañamientos, soporte clínico y apoyo espiritual adecuados."
Cosa que en general es negada por los servicios de salud e incrementando la responsabilidad del familiar a cargo, si lo hay.
Sigue:
"El equilibrio que se hace necesario en la manera de atender al anciano y discapacitado, hace imprescindible una excelencia en la calidad de estos cuidados, lo cual implica un ejercicio exhaustivo de la práctica asistencial y una atención a la complejidad antropológica del paciente, en sus dimensiones física, psicológica y espiritual."
¡Esto no lo brindan los geriátricos señores! Acá es necesaria la familia.
"... la dedicación del profesional que trata y acompaña la ancianidad o la discapacidad, no se verá recompensada por la recuperación de la salud o la autonomía perdidas, lo cual puede resultar desmotivador. Esto puede derivar en considerar el cuidado del anciano como un asunto de menor importancia, que requeriría una inferior cualificación profesional que otras especialidades médicas." A esto se llama modelo médico. Esto solo espera una cura y no elevar la calidad de vida.
"Lejos de ser así, y dado que dignidad y salud no andan a la par, la atención del anciano hace necesaria una suficiente comunicación entre los profesionales y las especialidades médicas y sanitarias, de modo que la creciente especialización y tecnificación reviertan en una mejora en la calidad asistencial, y no en el ejercicio fragmentado y descoordinado de superespecialidades que pierden de vista la globalidad que supone la persona atendida, lo cual les resta eficacia.
Por otra parte la complejidad de las patologías que se presentan en esta etapa, hace necesaria una preparación suficiente de los profesionales, no inferior a la de otras especialidades médicas.
No deben olvidarse dentro de estas especialidades a coordinar aquellas que atienden las necesidades psicológicas y espirituales del anciano o discapacitado."
Más allá de las expectativas que se depositen sobre cualquier persona, sean de orden físico, psíquico, espiritual o social, la vida humana posee valor intrínseco en sí misma. Y este valor no mengua según las circunstancias puntuales por las que esa vida transcurre.
La ancianidad y la discapacidad son un ejemplo de esto. Pero además, representan una ocasión privilegiada para acercarse a su verdadero valor: un ser que trasciende." En definitiva eso somos.
"La dependencia, a veces total, y la cercanía de la muerte enfrentan a la persona a su realidad finita. La vida, la historia biográfica de un individuo, no puede gobernarse en todos sus términos. Tampoco la muerte, que no debe anticiparse ni pretender retrasarse indefinidamente."
A menudo dicen loa asistentes de geriátricos: - de algo hay que morir.
Creo que sólo Dios decide eso y las personas en esta etapa sufren como cualquiera. El no verlo sólo acentúan el problema.
"Aceptar la vejez, con la dependencia y el sufrimiento que conlleva, o la discapacidad y su pérdida de autonomía, como una etapa postrera de la existencia, llena de significado y frutos, no es sino la verdad de la ancianidad.
La ancianidad y la discapacidad son tiempos propicios para la humildad. Y la humildad acerca a la verdad. La experiencia de limitación y dependencia de otros, es una indiscutible ayuda para el anciano que puede ir abandonando paulatinamente posiciones de poder, para identificarse más bien con lo frágil y débil. Pero lejos de devaluar su persona, esta fragilidad la hace más veraz, mostrando más nítidamente la verdadera realidad humana, criatura frágil y dependiente, que ha recibido la vida gratis y no la puede retener para sí misma.
Pero no es solo una oportunidad para sí mismo: el anciano merecedor de cuidados puede contribuir a acrecer la virtud de los que lo atienden. Es necesaria una actitud virtuosa para cuidar y acompañar a otro que difícilmente podrá retornar el bien recibido. "
Ter?uno con esto: ¿Cuál es el sentido de tu vida? Somos polvo y al polvo volvemos, tengamos una conciencia tranquila y no abandonemos a nuestros padres.
Laura Trejo
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