Algo distinto
Cumplía 50 años y sentía que ya no me quedaba nada por delante
Todo había perdido su sabor.
La rutina me mataba.
Regresar a casa después del trabajo, hacer las cosas del hogar, esperar a mi marido, siempre con cara de saber chupado un limón podrido ( ¿en qué pensaba cuando me casé)
Tenía que darle algo distinto a mi vida.
Leí un aviso en el que promocionaban saltos en paracaídas.
Esto necesito, me dije.
Fui y me atendió un instructor que me convenció de que me lo hiciera
El día del mi cumpleaños, como siempre mi esposo no lo recordó y me decidí regalarme la aventura de saltar desde un avión.
Decidida fui al aeródromo y mi instructor feliz me dijo todos los pasos.
Subimos juntos al aparato y desplegamos.
Cuando estábamos a una buena altura, me indica que ya podía saltar.
Me saludó con el pulgar en alto y di un paso al vacío.
Esperé 10 minutos antes de tirar de la primera cinta.
Nada, el paracaídas no abría.
Tiro de la cuerda de emergencia y lo debo haber hecho con fuerza xq me quedo con esta en la mano.
Desesperada quería agarrarme de algo y no había nada.
Siempre admiré el cielo azul pero lo odiaba en ese momento. Incluso intentaba agarrarme e las nubes pero nada.
Lloré como nunca.
Movia los brazos como alas y nada.
Empecé a desesperarme y patalea.
¡ no quería morir!
Se me venían a la mente mis seres queridos, ¡ no puede ser el final! Lloraba y gritaba.
Recordaba todas las oraciones de catecismo.
El suelo se acercaba. Si caía de pie me rompería todos los huesos. Prefería una muerte rápido y me puse de cabeza.
Estaba preparada para el impacto cuando el despertador sonó.
Estaba agarrada con fuerza de las sabanas y bañada en sudor
Todo fue una pesadilla .
Ese día abracé a cada uno de mis compañeros y.
Tenía una sonrisa de oreja a oreja.
No me importaba que crean que estaba loca.
Tenía vida y podía disfrutar de ella.
En casa, esperé a mi esposo con una cena especial.
El creía que era nuestro aniversario y lo había olvidado.
Aprendí a disfrutar de lo que dios me regala cada mañana.terminó de convencerme que necesitaba emoción .
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