el buen samaritano
El buen Samaritano.
Jesús enseñaba muchas cosas mediante cuentitos porque es una
forma de que todos entiendan.
Una vez un judío, le preguntó: -¡maestro! ¿Cómo hallaré la
vida eterna?
-¿Cómo dice la ley?- contestó Jesús. La ley fue dada por
Dios a Moisés en el desierto.
-¡amarás al señor tu Dios con toda la mente, todo el corazón
y al prójimo como a ti mismo!
- muy bien, has eso y vivirás.
El hombre buscaba como agarrar a Jesús y respondió- ¿quién
es mi prójimo?
Jesús contestó así: -un hombre viajaba de Jericó a Jerusalén
y en el camino lo asaltaron, golpearon y dejaron medio muerto- patotas hubo
siempre y ladrones también- pasó un levita- uno que servía en el templo- lo vio
y siguió caminando, pasó un sacerdote- otro que servía a dios- lo vio y siguió
de largo. Por último pasó un Samaritano- los judíos y samaritanos se odiaban-
al verlo se paró, bajó de su mula, le suavizó las heridas con vino y aceite, lo
subió a su mula y lo llevó a una posada. Le dio dinero al posadero para que lo
cuide y cuando volviera le pagaría el resto. ¿Cuál de los tres se comportó
adecuadamente?
-pienso que el que fue movido a misericordia.
-muy bien, ve y has lo mismo.
Muchas veces olvidamos que quien sirve a un hermano lo hace
con Dios. A quien ayudó el samaritano fue a sí mismo. Si hubiera hecho mil
pecados pero hiso esa buena acción lo justificó.
No siempre los que dicen servir a Dios, hacen su voluntad.
Si vos ves a un débil y lo ayudas ahí está Jesús. En un
pobre, en un huérfano, en un abandonado.
El buen
Samaritano.
Jesús enseñaba muchas cosas mediante cuentitos porque es una
forma de que todos entiendan.
Una vez un judío, le preguntó: -¡maestro! ¿Cómo hallaré la
vida eterna?
-¿Cómo dice la ley?- contestó Jesús. La ley fue dada por
Dios a Moisés en el desierto.
-¡amarás al señor tu Dios con toda la mente, todo el corazón
y al prójimo como a ti mismo!
- muy bien, has eso y vivirás.
El hombre buscaba como agarrar a Jesús y respondió- ¿quién
es mi prójimo?
Jesús contestó así: -un hombre viajaba de Jericó a Jerusalén
y en el camino lo asaltaron, golpearon y dejaron medio muerto- patotas hubo
siempre y ladrones también- pasó un levita- uno que servía en el templo- lo vio
y siguió caminando, pasó un sacerdote- otro que servía a dios- lo vio y siguió
de largo. Por último pasó un Samaritano- los judíos y samaritanos se odiaban-
al verlo se paró, bajó de su mula, le suavizó las heridas con vino y aceite, lo
subió a su mula y lo llevó a una posada. Le dio dinero al posadero para que lo
cuide y cuando volviera le pagaría el resto. ¿Cuál de los tres se comportó
adecuadamente?
-pienso que el que fue movido a misericordia.
-muy bien, ve y has lo mismo.
Muchas veces olvidamos que quien sirve a un hermano lo hace
con Dios. A quien ayudó el samaritano fue a sí mismo. Si hubiera hecho mil
pecados pero hiso esa buena acción lo justificó.
No siempre los que dicen servir a Dios, hacen su voluntad.
Si vos ves a un débil y lo ayudas ahí está Jesús. En un
pobre, en un huérfano, en un abandonado.
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